Mayonesa, receta, origen, cine y guerra

Con la llegada del verano, la salsa mayonesa o mahonesa, como prefieras llamarla, se convierte en un gran aliado de nuestra cocina veraniega. A las múltiples variedades de ensalada con las que se puede mezclar, se añaden un sinfín de posibilidades: carnes, pescados, sandwiches, pasta y, a pesar de los despectivos comentarios de los protagonistas de la afamada película de Quentin Tarantino, Pulp Fiction, hay muchos que la añaden a las patatas fritas.

Qué se lo digan a los belgas y sus famosos conos de french fries aderezados con esta salsa,  que venden por todas partes. De hecho, ellos se vanaglorian de haberlas inventado. Tienen hasta un Museo de la Patata Frita, y se quejan muy y mucho de que este mérito se lo atribuyan a los franceses, por eso de su nombre más internacional, french fries. Algo que tiene su origen en un soldado americano que, en la Primera Guerra Mundial,  las bautizó así al recibirlas de un belga que hablaba en francés y que por supuesto las aderezaba con mahonesa.