Recetas

Alcachofas rehogadas con jamón y aceite de oliva virgen extra

 

 Las alcachofas son un clásico de la gastronomía navarra que no debemos dejar pasar, por la enorme calidad que tiene esta verdura en nuestra región y por todos los valores nutricionales que aporta.

Además, tenemos la suerte, de que también la podemos degustar en invierno, formando parte de ese conjunto de verduras que constituyen un primer plato delicioso y sano para casi todas las épocas del año.

En Navarra, se cultiva únicamente la variedad denominada ‘Blanca de Navarra’. Se diferencia de otras porque tiene un orificio circular en su parte superior, ya que las hojas no cierran la cabeza. Además, es muy tierna y carece de filamentos en su interior. Todo esto la convierte en un plato de gran valor culinario.

Desde el punto de vista nutricional, la alcachofa es rica en fibra, por lo que protege frente al cáncer de colon y favorece el tránsito intestinal. Además, facilita la digestión y tiene efecto diurético, facilitando la eliminación de líquidos.

También aporta esteroles que impiden la absorción del colesterol, por lo que nos ayuda a controlar los niveles de colesterol en sangre. Y por sus cualidades antioxidantes y antiinflamatorias, podemos decir que las alcachofas protegen nuestra salud cardiovascular.

Incluso en infusión, se han demostrado los efectos tónicos, digestivos, diuréticos, antirreumáticos y protectores del hígado que poseen las alcachofas.

Aquí os vamos a detallar cómo podéis preparar unas clásicas y deliciosas alcachofas con jamón.

Ingredientes:

-10 alcachofas de Navarra

-250 grs de jamón serrano en tacos

-Una cucharada de harina.

-Aceite de oliva virgen extra Capricho Navarro Arbequina o Empeltre

-Limón

-Sal

Lo más importante de esta receta es limpiar bien las alcachofas. Primero corta la parte de arriba y asegúrate de que arrancas todas las hojas más duras y quédate sólo con el corazón. Las hojas externas son demasiado duras y además dan amargor, así que hay que llegar hasta el corazón, tirando todo lo que le rodea. El tallo se suele cortar y desechar, aunque hay quien lo pela y lo cuece y si lo probáis os va a gustar, porque contiene todo el sabor de la alcachofa. También puedes emplear estas partes que desechas para una infusión. Ya te hemos contado las propiedades beneficiosas que tienen!

Cuando vayas limpiando las alcachofas, puedes evitar que se ennegrezcan untándolas con limón o sumergiéndolas en agua helada, con cubitos de hielo. Esta verdura se oxida de forma inmediata al contacto con el aire. Pero, con estos trucos, lo evitarás. Además, te recomendamos que utilices guantes, porque sino tus manos y bordes de las uñas se teñirán y os aseguramos que es muy costoso de quitar!

Pon abundante agua a hervir en una olla  con un poco de sal y cuando haya alcanzado el punto de ebullición echa las alcachofas. Déjalas que se cuezan durante un cuarto de hora, aproximadamente. Y, confirma que estén blandas, antes de sacarlas del agua. Reserva un vaso de esta agua, para la salsa, o también como infusión.

Mientras, en una sartén amplia, rehoga los tacos de jamón con el aceite de oliva virgen extra Capricho Navarro Empletre o Arbequina, que le aportará todas las cualidades de este tipo de aceite, con un sabor suave y afrutado.

Cuando el jamón comience a dorarse, añade la cucharada de harina, remuévela y añade el vasito de agua de la cocción que habías reservado. Deja que el conjunto se haga unos minutos y después incorpora las alcachofas que habrás cortado previamente por la mitad.

Mantén al fuego unos minutos más para que tome su punto de sabor y después retira a una fuente para servir. Puedes añadir un chorrito de aceite en crudo y un poco de sal, si ves que es necesario.

Ya tienes un primer plato delicioso, sano y fácil de preparar para degustar en casa!